Cada vez dedico más tiempo a organizar mi tiempo. Suena redundante, pero es lo que más resultado me da. Si no controlas tu agenda, tu agenda te controla a ti.
Estoy obsesionado con organizarme
Lo digo sin pudor: estoy obsesionado con la organización. Y cada vez más.
No hablo de tener la mesa bonita ni de usar 47 apps de productividad. Hablo de algo más simple y más potente: saber exactamente a qué vas a dedicar cada hora de tu día.
Porque si no decides tú, decide otro por ti. Y te aseguro que sus prioridades no son las tuyas.
Mi sistema
Google Calendar es mi biblia. Literalmente. Si algo no está bloqueado en mi calendario, no existe. Da igual lo importante que sea — si no tiene hueco asignado, no se hace.
Cada domingo por la noche dedico 20-30 minutos a planificar la semana. Bloqueo todo: reuniones con clientes, bloques de trabajo profundo, formaciones, deporte, tiempo con la familia. Todo.
¿Suena rígido? Lo es. Pero funciona.
Cuando empecé con Nexttia intentaba ir "a lo que surgiera". Resultado: días caóticos, tareas a medias, sensación de no avanzar. Estaba ocupado todo el día pero no productivo. Y hay una diferencia enorme entre estar ocupado y ser productivo.
La regla del bloque
Mi regla más importante: los bloques de trabajo profundo son sagrados. Mínimo 2 horas seguidas, sin reuniones, sin WhatsApp, sin interrupciones. Ahí es donde sale el trabajo de verdad.
Si te soy sincero, la mayoría de la gente nunca entra en modo de trabajo profundo. Están todo el día saltando entre emails, mensajes y reuniones. Y luego se preguntan por qué no avanzan.
Cal Newport lo llama Deep Work. Yo lo llamo sentido común. Pero como el sentido común es el menos común de los sentidos, hay que ponerle nombre.
Automatizar la organización
Y aquí viene lo bueno. Parte de mi organización está automatizada.
Tengo workflows en n8n que me recuerdan tareas pendientes, que mueven información entre herramientas, que me avisan si un cliente lleva X días sin respuesta. No dependo de mi memoria para nada operativo.
La memoria la reservo para pensar. Para crear. Para resolver problemas. No para acordarme de enviar un email.
Por qué cada vez más
Cuanto más crece Nexttia, más proyectos tengo, más clientes, más responsabilidades... más necesito organizarme. Es directamente proporcional.
Hay una frase que me gusta mucho: "Dame 6 horas para cortar un árbol y pasaré 4 afilando el hacha." Pues eso es lo que hago. Afilar el hacha antes de ponerse a cortar.
Cada minuto que invierto en organizar mi semana me ahorra horas de caos después. Es la inversión con mayor retorno que conozco.
Si sientes que no te da la vida, no necesitas más horas. Necesitas más orden.




